Coco, no voy a tratar de desprestigiarte por tus elecciones personales, si sos o no lo que te endilgan, poco cuidado le presto. La realidad habla a travès de los hechos y los hechos demuestran que sos un mal tècnico que, por obra del azar y la buenaventura llegaste dos veces a la cima.
Pero la buenaventura acompaña a los arriesgados y el riesgo es algo que no te gusta correr, querido Coco. Querido Coco, aconsejote de lejos, tal vez no me oigas, pero da un paso al costado.
Pasarella hubiese entregado 7 falanges de su mano derecha por un 5 como Mascherano y no un muerto como Astrada.
Bielsa se hubiese arrojado del eucalìptus en el que se parapetaba por un desequilibrante como Messi y no un desequilibrado como Ortega.
Pekerman gritaba como una mona por un arquero como Carrizo y no lloraba como una niña por un arquero flojìsimo como Abbondancieri.
Pero no, vos no. Te quejàs porque los equipos se refugian atràs, porque les pegan a los jugadores, porque los àrbitros te bombean. Tengo que reconocerte que sos un tipo afortunado. No solo tenès la mejor camada de jugadores en años, sino que tenès a la peor camada de jenuflexos periodistas deportivos de toda la historia.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
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